Descripción
La enfermedad vascular cerebral (EVC) es aquella
que afecta el suministro de sangre al cerebro. La EVC, o embolia,
puede afectar los sentidos, el habla, el procesamiento de ideas
y la memoria, el comportamiento, o causar parálisis, coma o
la muerte.
Consideraciones
La EVC se diagnostica con un examen físico y
neurológico. Una tomografía computerizada (TAC) o imágenes de
resonancia magnética (RMN) pueden diagnosticar y evaluar el
daño.
Causas
La EVC ocurre cuando una arteria cerebral es
obstruida por un coágulo de sangre, para el suministro de oxígeno
hacia el cerebro. Sin oxígeno, los tejidos cerebrales mueren
en pocos minutos. Como resultado, dejan de funcionar correctamente
las partes del cuerpo que están bajo el control de estas células.
La presión alta y la aterosclerosis (acumulación
de grasa en las arterias) aumentan los riesgos de que se produzca
una EVC .
Signos y Síntomas
Los principales síntomas que acontecen durante
un cuadro embólico son:
- Debilidad súbita o adormecimiento de la cara, la mano
y la pierna, generalmente de un solo lado del cuerpo.
- Pérdida del habla y dificultad para hablar o entender
- Pérdida de visión en un ojo
- Mareos inexplicables, falta de equilibrio o caídas
- Dolores de cabeza agudos y súbitos
Debe consultar al médico inmediatamente, si sospecha
que está sufriendo una EVC o ICT (isquemia cerebral transitoria).
Generalmente la ICT no causa daño permanente,
pero es una señal importante de advertencia.
Su médico le tomará la presión y el pulso, le
auscultará el corazón, le revisará los ojos y le hará un examen
neurológico. Con el examen se trata de detectar si hay pérdida
del conocimiento y/o sentido auditivo, visión y percepción de
dolor.
El doctor también le puede hacer una tomografía
y otros exámenes que toman imágenes de su cerebro y miden el
flujo sanguíneo.
Tratamiento
Los tratamientos son administrados en la fase
aguda en un hospital. En éste, se le suministrará al enfermo
medicamentos y, posiblemente, se le apliquen medidas quirúrgicas.
Los medicamentos impiden la formación de nuevos
coágulos o el aumento de tamaño de los que ya existen.
Con cirugía se extirpan los residuos de grasa
(aterosclerosis) que reducen el flujo sanguíneo.
El éxito del tratamiento depende de:
- La magnitud del daño que haya producido la EVC
- La destreza del equipo de rehabilitación
- El estado de ánimo del paciente
- El apoyo que reciba de familiares y amigos